UNA CIUDAD
Que es una verdadera ciudad.
La ciudad única o diversa de dos mundos, dos realidades que se entremezclan y confunden en el trascurso de lo cotidiano, pero que jamás se encuentran la una a la otra así se encuentren en el mismo lugar mirándose evasivamente en un tiempo donde cada vez mas y gran afán hay escasos lugares donde puedan encontrarse las diferentes caras, historias vivencias de los habitantes y compartirlas formando parte de ella con sus derechos y privilegios, en cambio le damos la espalda sin mirar lo que deseamos evitar que es la realidad que a diario vivimos y nunca le prestamos atención. Creemos que vivimos en la ciudad perfecta de gente siempre linda, lugares agradables y donde se realizan grandes negocios de escala reuniones importantes y todo es tecnificado y maravilloso, pero es solo una de las tantas caras que se viven en esta, porque mas allá de los lujosos centros comerciales que han ido reemplazando las plazas públicas, las grandes y solitarias unidades protegidas con caras alarmas y seguridad privada, de colegios y almacenes donde todo es tres veces más caro y de cierta forma se siente con el derecho que el dinero compre todo y somos dueños de la realidad y conocemos todo mas allá de esto esta otra realidad que poco a poco hemos querido ir olvidando ignorando y aunque diario nos topamos con ella solo la miramos con indiferencia y proseguimos nuestro camino.
Una realidad de gente que como nosotros pertenece a esta ciudad pero que no tienen las posibilidades y comodidades con las que gozamos que viven en lugares donde se rige la ley del más fuerte ya que no entra ni la fuerza pública ni la salud menos los servicios y la educación es escasa y apreciada, el estado no los reconoce solo los cuenta como unos votos, realidad de gente desplazada que deja todo buscando una mejor vida y solo encuentra mas y mas rechazo de los habitantes que pertenecen a una ciudad como ellos pero que no los reconocen ni ayudan en una coexistencia pero no una convivencia pero es algo difícil lograr esto si no existe una comunicación.
En la ciudad no apreciamos los espacios que tenemos para abrir un canal de gente que se comunique que se exprese y no tenemos tiempo de detenernos un instante a oír las historias, las vivencias y anécdotas de los habitantes solo nos preocupamos por obedecer los mandatos de líderes que dictan y obedecemos sin el mas mínimo detenimiento a pensar lo que se nos ha dicho y no nos ocupamos de comunicarnos con nuestra propia voluntad y pensamientos y lo de nuestros semejantes creando puentes para que así la ciudad pueda comunicarse entenderse y exigir sus derechos que le corresponden solo nos preocupamos por que nos dirán los medios y que moda o mandato va a salir para seguirla pero es perdido intentar algo así cuando no existe una educación dinámica que motive a investigar cuestionar, que desde las aulas de clase se tome conciencia que hoy en día cualquier persona puede superar al maestro ya que la información esta al alcance y es la buena utilización de esta la que nos permitirá aportar a la formación de una ciudad que no es la misma cátedra que se sabía de memoria y si no la recibimos no tendríamos el conocimiento es abrir las mentes aprender de la ciudad estudiarla en sus calles las personas sus historias aprender de cada esquina cada paseo cada avenida la historia que nos cuenta para de esta forma dejar caer la venda de nuestros ojos y ver el espejismo que se disfrazaba y construir una ciudad en la que todos participen y formen parte de ella en igualdad de condiciones sin prejuicios, sin el entendimiento y cuestionamiento la ciudad es un gran libro abierto lleno de historias en sus paginas abiertas y que espera ser leído.
Que es una verdadera ciudad.
La ciudad única o diversa de dos mundos, dos realidades que se entremezclan y confunden en el trascurso de lo cotidiano, pero que jamás se encuentran la una a la otra así se encuentren en el mismo lugar mirándose evasivamente en un tiempo donde cada vez mas y gran afán hay escasos lugares donde puedan encontrarse las diferentes caras, historias vivencias de los habitantes y compartirlas formando parte de ella con sus derechos y privilegios, en cambio le damos la espalda sin mirar lo que deseamos evitar que es la realidad que a diario vivimos y nunca le prestamos atención. Creemos que vivimos en la ciudad perfecta de gente siempre linda, lugares agradables y donde se realizan grandes negocios de escala reuniones importantes y todo es tecnificado y maravilloso, pero es solo una de las tantas caras que se viven en esta, porque mas allá de los lujosos centros comerciales que han ido reemplazando las plazas públicas, las grandes y solitarias unidades protegidas con caras alarmas y seguridad privada, de colegios y almacenes donde todo es tres veces más caro y de cierta forma se siente con el derecho que el dinero compre todo y somos dueños de la realidad y conocemos todo mas allá de esto esta otra realidad que poco a poco hemos querido ir olvidando ignorando y aunque diario nos topamos con ella solo la miramos con indiferencia y proseguimos nuestro camino.
Una realidad de gente que como nosotros pertenece a esta ciudad pero que no tienen las posibilidades y comodidades con las que gozamos que viven en lugares donde se rige la ley del más fuerte ya que no entra ni la fuerza pública ni la salud menos los servicios y la educación es escasa y apreciada, el estado no los reconoce solo los cuenta como unos votos, realidad de gente desplazada que deja todo buscando una mejor vida y solo encuentra mas y mas rechazo de los habitantes que pertenecen a una ciudad como ellos pero que no los reconocen ni ayudan en una coexistencia pero no una convivencia pero es algo difícil lograr esto si no existe una comunicación.
En la ciudad no apreciamos los espacios que tenemos para abrir un canal de gente que se comunique que se exprese y no tenemos tiempo de detenernos un instante a oír las historias, las vivencias y anécdotas de los habitantes solo nos preocupamos por obedecer los mandatos de líderes que dictan y obedecemos sin el mas mínimo detenimiento a pensar lo que se nos ha dicho y no nos ocupamos de comunicarnos con nuestra propia voluntad y pensamientos y lo de nuestros semejantes creando puentes para que así la ciudad pueda comunicarse entenderse y exigir sus derechos que le corresponden solo nos preocupamos por que nos dirán los medios y que moda o mandato va a salir para seguirla pero es perdido intentar algo así cuando no existe una educación dinámica que motive a investigar cuestionar, que desde las aulas de clase se tome conciencia que hoy en día cualquier persona puede superar al maestro ya que la información esta al alcance y es la buena utilización de esta la que nos permitirá aportar a la formación de una ciudad que no es la misma cátedra que se sabía de memoria y si no la recibimos no tendríamos el conocimiento es abrir las mentes aprender de la ciudad estudiarla en sus calles las personas sus historias aprender de cada esquina cada paseo cada avenida la historia que nos cuenta para de esta forma dejar caer la venda de nuestros ojos y ver el espejismo que se disfrazaba y construir una ciudad en la que todos participen y formen parte de ella en igualdad de condiciones sin prejuicios, sin el entendimiento y cuestionamiento la ciudad es un gran libro abierto lleno de historias en sus paginas abiertas y que espera ser leído.
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